Goodbye, it was good though.

tumblr_nhfhajdu2o1rkao3fo1_400As 2016 is finishing we have to manage to say goodbye to one part of us. One whole year of experiences, challenges, memories, opportunities, people. As any other cycle it must have its end or it might turn into something harmful to us . So let’s embrace these last days and get ready to whisper goodbye as the fireworks light up the night sky of the first day of 2017.

The task that comes together with beginning a new year is not easy, somehow we have to look through all what has happenned on these 12 months and decide what to keep and what to let go. Of course, we fill up our “luggage” with everything we can but as in any trip there is a maximum weight, so no… You cannot take everything.

So, what are we supposed to take?

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Mi Refugio – My Safe Haven

(The entry in English is below.)

¡Hola a todos! Estoy de regreso por estos rumbos de escribir. Pensé que mi primera entrada iba a tratar sobre Colombia, magnífico país con el que inauguré mi verano este año… sin embargo algo pasó esta mañana que cambió mis planes. Antes de comenzar un anuncio muy importante: El blog será bilingüe. No, no significa que voy a escribir en Spaninglish a través de mis entradas, sino que escribiré la entrada tanto en inglés como en español. ¿Más trabajo? Si. Pero tomé esta decisión debido a que tengo lectores que no saben inglés y otros que no saben español… así que vale la pena el esfuerzo.

Bueno, regresando al tema. Hace unas semanas retomé mi página de arte en Facebook: Ericka Bastias, con el propósito de trabajar caricaturas con mensajes. Contrario a lo que pensaba ha sido un éxito (yeay) y me siento muy motivada en mantener la página activa. Además de subir las caricaturas con una frase y una canción también paso muy pendiente de los comentarios para responder a la comunidad cualquier duda, halago, chiste, lo que sea que comenten. Esto casi siempre termina en ver como Filomena etiqueta a Isidro en un post romántico y se dicen cuanto se aman… y yo ahí leyendo. Pero a veces también tengo una muy bonita interacción con los que comentan. Hoy en la mañana me puse a revisar las notificaciones cuando vi un share de uno de mis posts favoritos hasta ahora:

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Secretos de Notepad

Sé que me he desaparecido y no tengo a nadie a quien culpar excepto a mí misma, ya que sé que pude haber aprovechado las largas horas de vuelo y unas cuantas horas de escalas en aeropuertos para escribir unas cuantas entradas pero… el hubiera no existe. 

Me la pasé pensando anoche que podía hacer para rectificar esta falla como blogger y hoy al estar limpiando mi celular de fotos viejas y otras cosas, terminé en mi Notepad. No sé ustedes pero yo mi Notepad además de usarlo para mis listas de super, mis cuentas utópicas que nunca cuadran a fin de mes, anotaciones de vocabulario en guaraní (no pregunten), también lo uso como “diario”.

En las noches que no puedo dormir abro mi Notepad y comienzo uno nuevo, anotando frases o hasta escribiendo pequeños poemas. Normalmente son desastrosos y al día siguiente que los leo me dan vergüenza pero ahí los dejo siempre, no me gusta borrar cosas que en algún momento me parecieron lo suficientemente “memorables” como para anotarlas en el super Notepad. Comencé esta pequeña actividad nocturna en junio-julio el año pasado y así se fueron acumulando muchas cosas. La mayoría de estos son del año pasado (parte del proceso para escribir los 21 fue escribir TODO, hasta las peores cosas) y creo que ya es tiempo de limpiar todo el Notepad, pero no sin antes compartirlos con ustedes como pago por mi ausencia.

Les presento a una Ericka con insomnio, una Ericka desvelada y un tanto inspirada que no mide palabras ni sentimientos. Espero los disfruten y capaz les guste uno que otro, son totalmente inéditos, muchos de estos nadie nunca jamás los ha leído (nótese todos los negativos juntos para exagerar la situación) así que no les prometo calidad literaria pero sí mucha honestidad y recuerdos.  Continue reading

Yo Te Elijo

Con tanto Pokémon Go apareciendo en mi newsfeed lo primero que pensé al escribir este título fue “BULBASAUR YO TE ELIJO” sin embargo esto no tiene nada que ver con Pokémon (y así fue como la mitad de las personas cerraron mi post después de leer eso… rayos). Este post tiene un toque más dulce, algo de sonrisas, mucho de cursilerías y una canción en repeat.

92e5ff47e564cbcf3aea658eb1f6922cCreo que más de una vez he comentado mi fascinación y alegría al observar a una pareja de viejitos caminando por la calle tomados de la mano. Mi pareja favorita hasta el momento ha sido una que me encontré en el Riverside Park un día que andaba corriendo. Se trataba de esta viejita en bicicleta que iba más lento que una persona joven caminando y este viejito que iba “trotando” sin camisa a su lado. En un punto el señor paró y ella dejó de pedalear para pasarle agua, a esto él la miró, sonrío y sin más palabras siguieron su camino. Hubo algo en ese momento sin palabras del cual fui stalker espectadora que me susurró que esto ya era una rutina, de la cual los dos disfrutaban.

Sin embargo también me rodean y he visto muchos casos relaciones que no duran más que unos cuantos meses, divorcios después de unos cuantos años de matrimonio o después de muchos años, lo que me ha llevado a preguntarme ¿cuál es la clave secreta? He visto suficientes películas y Facebook posts que hablan de detalles románticos como serenatas, flores sorpresas, un Play Station nuevo y el Fifa del año, vida sexual activa, regalar toda la línea de labiales MAC, saber cocinar, tener la sonrisa de James Dean, nunca ponerle nombre a la relación/nunca casarse… Pero ¿quién dice esto? Nadie quita que sea un hombre divorciado y despechado que vive con sus 5 gatos o una mujer que nunca ha estado en una relación seria.

Así que me fui por lo que creí más sabio y le pregunté a algunas de las parejas que han sobrevivido los años, problemas, falta de dinero, enfermedades, la pubertad de sus hijos, la celulitis, la calvicie y quien sabe cuantas cosas más… y la respuesta se resume en tres cosas: aceptar, renunciar, elegir. 

Aceptar que no siempre tenemos la razón y aceptar que aunque a veces tengamos la razón es mejor dejar eso de lado por el bien de la relación o el bienestar de la otra persona. Muchas veces somos tercos, terquísimos (¿existe ese término?) y estamos acostumbrados a discutir mejor que un abogado o un político… pero ¿vale la pena? Además es fácil que nuestro ego nos cegue y no nos deje ver puntos más lógicos y realistas… Si, a veces debemos aceptar que no necesitamos un trampolín adentro del pequeño departamento o a veces tenemos que asentir, abrazar y dejar que la otra persona CREA que tiene la razón.

Renunciar a la perfección, ya que no existe en este mundo humano. Uno de los errores más grandes al comenzar una relación es pensar que podemos hacer que la otra persona cambie, o “ajustarle” esos detallitos que no nos agradan a traves del camino. Si es cierto que podemos impulsar a la otra persona a ser mejor (y viceversa, lo cual es maravilloso), no podemos andar creyendo que es un proyecto que tenemos que terminar o mejorar. Nadie cambia por otra persona, el cambio se genera dentro de nosotros mismos y por elección propia. Por eso, como me dijo una mujer muy sabia “No hay persona sin defectos, por eso necesitas amar y cuidar a aquella con los defectos con los que podás vivir día a día y quien sabe… hasta a veces disfrutarlos.” Después agregó que sí andaba buscando alguien perfecto iba a morir sola y hasta sin gatos… pero no creo que deba agregar eso a la cita.

Elegir amar, respetar, cuidar a esa persona día a día. Cada mañana cuando uno se despierta, puede decidir TODO (o bueno, mucho… a veces no tengo más elección que desayunar avena)… y dentro de eso está ser y dar lo mejor a esa persona especial. Porque si bien ds cierto que los sentimientos no son algo que se puede controlar, nuestras acciones (que son las que los demuestran) sí están a decisión. Yo he llegado a la teoría que no decidimos con quien conectamos, pero llega un punto en el que estamos al borde del precipicio de enamorarnos y vemos hacia abajo, tenemos un milisegundo para decidir sí saltamos a lo desconocido o nos quedamos seguros en el borde… Por eso, todo se trata de apegarnos a esa decisión de haber saltado, recordar lo que nos llevo a dejar lo seguro por la posibilidad de lo desconocido y disfrutar de esa elección que bien podría ser la mejor que hemos tomado…

Así que hoy los invito a aceptar, renunciar y elegir. Dejar de lado todas esas cosas negativas que van destruyendo algo tan bonito como el lazo que se forma entre dos personas que se entienden sin mucho decir, que logran soportar esos defectitos y hasta encontrarles el lado bonito, que hablan por horas de trivialidades sin sentir el tiempo pasar… y hasta logran ceder el último pedazo de pizza sin sentir (tanto) dolor.

Creo que todo lo que quiero decir es que los invito a querer: a querer sin egoísmos, sin mentiras, sin miedos… sin miedo al mañana porque cada mañana sabrás que “yo te elijo”.

PS: igual, nadie dice que está mal los detalles románticos mencionados al principio, es más supongo que todo colabora a la relación para bien… pero las relaciones reales no se basan en momentos de Hollywood, las mejores fotos de pareja, el mejor regalo de San Valentín, etc… todo va más allá. ¿No creen?

No Sé Ustedes Pero Yo…

Llevo ya tres semanas al otro DSC_0468lado del mundo y aún sigo emocionada leyendo los rótulos de cada cosa. No puedo describir la felicidad de cuando en inmigración de Colombia me hablaron en español y ni siquiera me amargó que la máquina no quisiera leer mi pasaporte. Es más, fue una excusa más para hablar mi idioma en una tierra donde es la primera lengua. Ya llevo 10 libros comprados, estoy al borde de la quiebra y con un peligro de sobrepeso (hablo sobre mi maleta, aunque…) pero feliz de la vida al poder comprar en cualquier librería autores latinoamericanos en su idioma original. (Para los interesados de leer Borges, Sábato, Cortázar, Paz, Benedetti, etc en Taiwan pueden aplicar a un préstamo)

También les tengo que mencionar mi primera ida al supermercado, fue en Colombia. Creo que el personal pudo haber llegado a creer que iba a robar mercancía o algo ya que di como mil vueltas por los mismos pasillos una y otra vez pero creo que lo que más les extrañó fue que me tomará una “selfie” con el stand de plátanos. Los que viven en Taiwan me entenderán, el plátano es escaso y creo que no comí ni uno tan sólo desde mi retorno el año pasado. ¡Qué mundo tan maravilloso los supermercados latinos llenos de cosas… LATINAS (por ende, ricas)!

DSC_0278Continuando con mis placeres raros debo agregar que el “desmadre” latino es irreemplazable. La peatonal de Colombia llena de bullicio de los compadres que se encuentran casualmente, conciertos improvisados, vendedores ambulantes. Argentina con sus artistas en el metro, la vida nocturna que no para por nada, las librerías donde uno encuentra usados, piratas, nuevos, etc. Claro, no se me va olvidar mencionar Chile, con su español que en serio que está totalmente desfigurado (pero es encantador po), los evangelistas en el bus, los niños haciendo berrinches en la plaza.

La comida, algo que no ha faltado en ninguno de mis destinos y seguirá siendo el protagonista de esta travesía (estoy viendo sí me reembolsan mis tickets de regreso a Taiwan, ya que regresaré rodando). Estoy viendo de que cosas desprenderme en Honduras para llenar mi maleta de todo lo que me hará falta apenas vuelva a cruzar el Pacífico. No sé que le echan a la comida (sudor, tierra, brujería… o tal vez amor) pero no importa adonde he comido siempre terminó feliz, con la pancita a explotar y con ganas de más… Pizzas en la calle, restaurantes de carne, un vegetariano en una callesita del centro, hamburguesas en un restaurante hipster, franquicias locales NO FALLAN.

En fin, la cultura latina se respira por donde voy. El idioma me enamora como sí fuese la primera vez. Los libros ya no caben en mi maleta. He probado tantas cosas riquísimas que mi estómago se resentirá conmigo al regresar a la avena en el desayuno y comida de la U por las tardes… pero eso vendrá después y como dice mi novio: ¡disfrutá, explorá y mirá tus alrededores!

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Así que esta travesía sigue, con un país más antes de regresar a mi bella Honduras y muchas comidas antes de ver a mi hermano y que me diga “¡GORDA! …Sé de un lugar gordillísimo ¿ vamos?”

PS: Nunca entenderé a la gente que ve de menos la cultura y el turismo latinoamericano cuando hay tanta HERMOSURA.

PSS: Igual Taiwan me hace falta, hoy dos asiáticos pasaron a mi lado y casi los detengo porque iban hablando en mandarín y quería al menos decirles “nihao”.

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¿A Qué Vinimos?

Por veces me tiro en mi cama y no quiero hacer absolutamente nada. NADA. Así que hago lo único que se puede hacer cuando uno no quiere hacer algo productivo pero no se quiere sentir una cosa inútil en este universo tampoco: pensar/analizar/filosofar/fingir que uno entiende el porqué de las cosas. Y esta entrada viene de esos pequeños momentos en que veo al techo de mi cuarto fijamente y pasan los minutos…

Estaba hojeando uno de mis cuadernos para dibujar (descubrí hace poco que tengo 10 cuadernos de dibujar en uso, ninguno completo y todos comenzados… Ay Ericka) y me divirtió leer la primera página de este decía algo como “Pinté, Huí, Amé, Erré, Viví” o algo por el estilo… y eso me llevó al túnel infinito de pensar ¿para qué estamos en este mundo?

Yo no creo haber nacido para ser astronauta… me gustaría ver el espacio exterior y apreciar las constelaciones en su esplendor, salir de este mundo cuadrado y tener una visión más amplia de lo que hay más allá pero no creo que nací para formar parte de la NASA. Tampoco me imaginé en ningún punto siendo doctora, sueño con salvar vidas y sanar a aquellos que necesitan ser sanados , pero ¿doctora? No… no es lo mío. Y tampoco me imagino de presidenta de mi país aun cuando me encantaría ser un agente de bien en la sociedad y hacer una diferencia en mi país… pero tampoco me puedo imaginar dando la cara por decisiones que no son solo mías si no de MUCHAS personas con muchas diferentes intenciones.

…Mucho menos vine para pasar encerrada en una oficina por el resto de mis días, o para ser alguien que viva en un ciclo de rutina que no haga más que volverme vieja y amargada. Pero ahora viene la pregunta mayor ¿entonces a qué vine a este mundo?

Pues, hasta hace unos días eso era un gran: no sé (y aún sigue siendo, en parte) pero debo confesarles que una simple imagen de Pinterest ha cambiado mi punto de vista de mi propósito en el mundo… si, una imagen. Y se las comparto:

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Las cosas que nos apasionan no son casualidades, son nuestro llamado.

Vine para encerrarme en mis pensamientos y encontrar las galaxias adentro de mí misma y luego intentar retratarlas en canvas, papel, madera, en cualquier superficie vacía que se me cruce en el camino. Vine a sanar corazones que al ver lo que pinto o leer lo que escribo se sientan un poco menos solos y sepan que hay alguien como ellos (igual de loco, igual de solo, igual de impulsivo, igual de raro). Vine a demostrar (sobre todo demostrarme a mí misma) que no importa de donde venimos, no importa sí es un país tercermundista donde las tragedias son el pan de cada día, podemos aún ser positivos y seguir adelante y quien sabe… de esta manera y con la ayuda de muchas otras manos, muchos otros locos, muchas otras ideas hacer un cambio.

Y la cosa está en eso: que TODOS venimos a lo mismo. TODOS venimos a hacer una diferencia, a cambiar vidas, a sanar corazones, crear momentos, generar ideas, comenzar movimientos (aún sí ese movimiento consista en uno que consista de una sola persona: uno mismo). Creer que venimos para algo menor a hacer algo GRANDE es conformarse con una idea mediocre. Creer que no servimos para nada es desperdiciar el recurso más valioso del mundo: el tiempo. Dejar que la sociedad nos diga que solo somos uno más del millón, una pieza más en el tablero es dejar la vida pasar y quedar atrapados en una vil mentira.

Venimos este mundo a darle vuelta a las cosas, a hacer desastres y resolverlos, a enseñar y aprender, a ser artistas (y no me refiero a sólo aquellos del mundo del arte sino a cualquier ente capaz de crear algo), a pensar y compartir nuestros pensamientos. Venimos a crear momentos y compartirlos con miles, desde el “buenos días” al chófer del bus, los aplausos en un salón de graduación, las lagrimas al nacimiento de un nuevo ser, el descubrimiento de la cura a una enfermedad, el despertar al lado de esa persona, la celebración por un partido de fútbol, los momentos de soledad con uno mismo donde dejamos olvidado el celular y el reloj en la casa.  Venimos a dejar una huella, sin importar sí la huella que dejamos es en un paseo de Hollywood, una sala de los Nobel o en el corazón de aquellos que conozcamos y un día cuando ya no estemos nos recuerden con una sonrisa en los labios.

Venimos a hacer una diferencia.

Lo más bonito de todo esto, es que cada quien viene a lo mismo pero lo puede lograr de maneras diferentes. Porque cada uno tiene algo que le hace latir el corazón más fuerte, algo que hace que los ojos le brillen y la mente se le escape a un lugar que no se llega más que a través de hacer lo que uno ama. Y he ahí la clave: encontrar la pasión propia. Y una vez encontrada, serle fiel, amarle y dedicarle cada preciado momento que sea posible, sin olvidarse de compartirla con el mundo pues una luz que se refleja en millones es mucho más linda que una encerrada en un frasquito abajo de nuestra cama.

Y no importa lo que sea: los números, los animales, el arte, las películas, la historia, la escritura, la construcción, la computación, los experimentos con químicos explosivos, la cocina, los idiomas, el maquillaje, los discursos, la comida, las ciencias, los juegos, el deporte, las demás personas, la política, el canto, la enseñanza, el aprender, la poesía… LO QUE SEA. No hay pasión tonta mientras esta te lleve a ser lo que siempre has sido: una pieza única en este gran universo de estrellas.

Porque una vez que hacemos lo que amamos, nunca más seremos uno más del montón.


Hasta el día de hoy mi pasión es el arte. Me siento bendecida de poder seguirla (a mi manera, pero seguirla)… pero somos seres humanos y pasamos cambiando así que quien sabe… tal vez mañana me despierto y me doy cuenta que mi pasión es la crianza de pingüinos y me mudo al Polo Sur. Pero mientras siga lo que amo creo que voy en buen camino.

Viejo, Mi Querido Viejo

Hace poco fue el día del padre en Honduras y después de felicitar a mi papi me quedé meditando en esos pequeños momentos que se quedan guardados en mi mente y salen a flote en momentos oportunos para recordarme lo bendecida que soy. Podría decirles que mi papi es el mejor papá del mundo a lo que ustedes me responderían que el suyo lo es, así que ahorremonos ese debate sin fin. (aunque mi papi es el mejor papá del mundo, confirmado por la NASA, HBO, National Geographic, Discovery Chanel, la RAE, Wikipedia y Khan Academy)

En algún punto de mi vida el día del padre era una celebración agridulce, algo que me causaba cierta inseguridad y hacía que aquella niña de cuatro añitos debatiera consigo misma sobre el propósito de este día. Sin embargo cuando uno va creciendo va entendiendo muchas cosas y se da cuenta no sólo de lo que tiene si no que lo que uno tiene es MIL veces mejor a cualquier otra posibilidad abierta. Algunos le llamamos el plan de Dios, otros le llaman destino, y unos cuantos se van por alguna terminología tal como “algoritmo de factores y momentos que forman nuestro presente”. Entonces en este día del padre en el cual ya no le puedo dar a mi padre un pecesito de yeso pintado medio deforme, una corbata de madera en la cual cuelgue sus llaves o una camisa con mis rayones deformes que estoy segura aun tiene guardada en alguna de sus gabetas (cajones) solo me queda decirle la verdad más grande del mundo:

“Gracias a usted soy gran parte de lo que soy y llegaré a ser” 

Mi papi ya va para sesenta, su voz aún sigue igual de fuerte como la que gritaba ordenes a los sargentos pero ya hay un cansancio que ha traído los años imposible de ocultar, sigue levantándose a las 6am y para cuando yo ya abro un ojo ya tiene los panqueques listos y la leche con la cantidad exacta de Nesquick de chocolate, toma sus siestas en la tarde pero es imposible entrar al cuarto sin despertarlo (siempre alerta, ¿verdad Coronel?) y hablaría de sus canas pero esas las carga desde sus treinta. Yo ya voy para mis veinte y aún así noto cuanto le cuesta detener su instinto de tomar mi mano al cruzar la calle, se niega a creer que cualquier “amiguito” puede llegar a cambiar su estado a “nuero” y sí quiero salir en shorts no me regaña pero me pregunta a último momento “¿Y no le irá a dar frío mijita?” pero como decirle “ya estoy grande” sí cuando clava un beso en mi frente vuelvo a ser niña.

Dicen que las canas son marcas de sabiduría, seguramente no es cierto y hay algo genético y humano detrás de sus cabellos grises, pero yo prefiero seguir creyendo que si… ¿De qué otra manera podría entender sus consejos siempre acertados y su paciencia aún cuando actúo de manera testaruda? Pocas veces lo he visto enojarse pero cuando pasa… Ay, cuando pasa. Hasta Aurora Bastías (mi madre) se ponía tranquila al ver a mi papi enojado. Y puedo contar con los dedos de la mano izquierda las veces que lo he visto llorar. Me parece imposible entender que el es un humano más en esta tierra, yo lo veo como una montaña gigante, un puerto seguro, la voz de ángeles, el mar tranquilo y profundo, el heredero del cerebro de Einstein… bueno, ustedes me entienden.

Mi papi, siempre tan sereno, siempre tan fuerte. 

Ya no me puedo sentar en sus piernas a contarle vanalidades de mi muy ocupado día de preescolar. Tampoco me ayuda ya con mis tareas de construir una máquina simple de puros materiales reciclados. Ya no me lleva a Burger King a comprar un combo sólo por el juguete. (aunque aun cuando me hace algún regalo monetario me dice “para que se compre una hamburguesita”) Y ya no vamos juntos a la laguna del batallón a alimentar a los patos. Pero aún me hace los mejores desayunos y me sirve cenas con porciones para alimentar a un soldado que no ha comido en todo el día. Me consiente como cuando tenía cinco y me escucha quejarme de mis clases para luego sólo preguntarme ¿pero y de la salud como está? Eso es lo importante. Y aun me espera allá al otro lado del mundo para compartir nuevas historias, revivir recuerdos y contarme como se acordaba de mí cada vez que escuchaba aquella canción que dice “mmm..mmm mmmm…mmmm..mmm.mmmm” More Than Words papi? Si, esa… donde salen los peludos en el vídeo tocando guitarra. 

Mi papi es a esa persona a la que siempre le voy a deber. La cuenta es infinita pero en ella se incluyen: Desvelos en los que yo moría de fiebre y él de preocupación. Berrinches de niña consentida a quien no le salió el juguete que quería en su cajita feliz. Desastres en restaurantes en los cuales terminan las servilletas flotando en un mar de té frío. Salidas a comprar un cono aún cuando llegaba cansado a la casa. El apoyo a cada uno de mis planes y sueños por muy poco probables que se escucharán (¿Y por qué no va a aplicar a Taiwan mijita? Nada perdemos…). La formación de un carácter que hoy me mantiene cuerda (bueno, medio cuerda) entre tantas cosas, locuras y problemas sin sentido. Las muchas veces que escogió Pizza Hut para ir a comer en su cumpleaños o para el día del padre porque yo se lo pedía a escondidas. Las veces que me perdono mis fallas sin siquiera yo darme cuenta de ellas. Sus lecciones, desde historia a literatura, desde datos curiosos a trucos de magia que aún sigo sin entender. Las sonrisas verdaderas ante regalos que sí hubiese sido yo ya hubiera botado. Y sobre todo: las muchas veces que me observa callado desde una distancia prudente mientras yo juego a esto de creerme adulta y él se queda ahí parado sólo por sí el mundo me bota, él poder estar ahí para ofrecerme una mano y volver a levantarme. 

Dicen que el primer amor de una niña es su padre y por fin entiendo porque el primer amor jamás se olvida.

 

Feliz día del padre a todos aquellos que llenan de valor esa palabra y hacen honor a la gran responsabilidad que es ser el super héroe de un pequeño.